Eliminar la exención arancelaria y sustituirla por cupos de importación a la pechuga de pollo de Brasil: UNA /Por Alicia Valverde

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En 3 años se disparan en 118% importaciones de pechuga de pollo deshuesada dicen

Ante las crecientes importaciones de pechuga de pollo deshuesada de Brasil, país con el que México no tiene un tratado de libre comercio, Unión Nacional de Avicultores (UNA) solicita al ejecutivo eliminar la exención arancelaria y sustituirla por un cupo de importación, con reglas transparentes, que complementen el mercado y que haya competencia más equilibrada con los productores nacionales.

El organismo detalló que el efecto de la apertura comercial ha provocado que, las importaciones de pechuga de pollo deshuesada provenientes de Brasil pasaran de alrededor de 90 mil toneladas a 196 mil entre 2002 y 2025, según cifras oficiales de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM). Es decir, en sólo tres años el volumen proveniente de ese país se incrementó en 118%.

De acuerdo con estimaciones de la industria, entre agosto de 2025 y el 12 de agosto de 2026 el sector productor de pollo acumuló pérdidas por más de 27 mil millones de pesos. Para la UNA, esta situación reduce la capacidad de reinversión y aumenta la incertidumbre sobre proyectos que implicarían mayor producción y nuevos empleos.

Importaciones deben ser complementarias

Lorenzo Martín Martín, presidente del Consejo Directivo de la Unión Nacional de Avicultores (UNA) expuso que no piden cerrar las fronteras, sino reglas equilibradas y que las importaciones deben complementar a la producción nacional, no desplazarla ni mucho menos sustituirla.

“No pedimos cerrar las fronteras, pedimos reglas equilibradas. México puede y debe comerciar con el mundo, pero abrir el mercado no puede significar cerrar oportunidades para quienes producen, invierten y generan empleo en nuestro propio país”, señaló Martín Martín.

El representante de la UNA advirtió que las importaciones están dejando de ser únicamente un problema de competencia para convertirse en un riesgo para el empleo, la inversión y el desarrollo de las regiones rurales donde se concentra buena parte de la actividad avícola.

“Cuando un productor deja de crecer, no se frena solamente una granja: se frenan empleos, compras a proveedores, transporte, servicios, inversión y oportunidades para las familias que viven en esas comunidades. El costo de una política comercial desequilibrada termina sintiéndose con mayor fuerza en el campo mexicano”, afirmó Martín Martín.

Impacto en el empleo

La UNA señaló que la avicultura mexicana de pollo genera más de 886 mil empleos directos e indirectos y tiene una presencia relevante en zonas rurales. Por ello, una presión prolongada sobre los márgenes de los productores, especialmente pequeños y medianos, no solamente compromete su permanencia, también su capacidad para ampliar instalaciones, contratar personal, modernizar procesos y detonar nueva actividad económica en sus regiones.

En ese sentido, datos de la UNA sostienen que, por cada mil toneladas de pechuga deshuesada importada, se dejan de producir 4 millones de pollos y se dejan de generar 280 empleos, lo que significa que desde 2022, las importaciones brasileñas de pechuga deshuesada impidieron la generación de más de 40,700 empleos en México.

“Cada proyecto que se pospone por falta de certidumbre representa empleos que no se crean y oportunidades que no llegan a las comunidades rurales. México no puede aspirar a fortalecer su seguridad alimentaria mientras debilita las condiciones para que sus propios productores inviertan y crezcan”, aseveró el dirigente.

Excluye UE a Brasil por incumplimiento de antimicrobianos

La UNA refirió que, el 12 de mayo pasado, la Unión Europea excluyó a Brasil de la lista de países autorizados para exportar carne de ave a esa región, por no acreditar el cumplimiento de los requisitos para el uso de antimicrobianos en animales para la producción de alimentos. La regulación entrará en vigor el próximo 3 de septiembre y se mantendrá hasta que Brasil acredite cumplir con la misma.

El presidente de los avicultores mexicanos recordó que la exención arancelaria para importar pechuga de pollo deshuesada de Brasil se dio en 2022 con el objetivo de ofrecer precios bajos a los consumidores, lo cual no se logró y que los únicos beneficiarios de esta apertura comercial han sido los importadores y comercializadores, mientras que el consumidor pagó precios altos, como lo demuestran los precios de importación y de venta al consumidor, según cifras oficiales de la ANAM y de la Profeco.

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